Odio a la gente que sólo me habla o me busca cuando me necesita. La odio porque tengo un grave problema de no poder decirles que no, por lo tanto, les ayudo en sus necesidades terribles, más de lo que piden, y luego se van y con suerte, con suerte saludan.
Las odio profundamente y me dan ganas de decirles lo que pienso, que son unas aprovechadoras, que me apestan, que son unas imbéciles, etcétera.
Y lo repetiré sólo para descargar mi ira. Odio a la gente que se aprovecha de mi buena fe. Las odio.
yo también los odio.
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